Con el fin de año y el agotamiento de la ilusión que representó el kirchnerismo para millones de argentinos, Proyecto Sur convoca a la paz social, ya que, el camino de la violencia no constituye una salida para la crisis del modelo extractivista neocolonial. El vandalismo solo agrava la situación del pueblo enfrentando a marginados contra trabajadores mientras las grandes corporaciones económicas que son las grandes saqueadoras de nuestro territorio no ven afectados sus intereses, eso sí, nos continúan dejando graves daños tanto en la naturaleza como en la cultura del país. En situaciones como la de los pasados días demuestra el grado de descomposición social y de la debilidad de un proyecto de nación que nos contenga como comunidad.
Para que no se repita la situación de anarquía que hemos vivido en varias provincias, es necesario que se establezca un diálogo que atiendan de inmediato las justas demandas de los trabajadores argentinos, incluyendo a los miembros de las fuerzas de seguridad. En este momento urge tanto la depuración como la jerarquización de las policías y el regreso de la Gendarmería y Prefectura a sus ámbitos tradicionales como primera barrera de la seguridad del territorio nacional.
Hagamos de esta crisis una oportunidad para salvar a estas instituciones encargadas de la prevención del delito, fuerzas que hoy se encuentran enredadas en las redes de corrupción, recuperemos la dignidad de sus tareas y salvemos a la Argentina de caer en el control total de las mafias y en la absoluta disolución de nuestros lazos sociales.
Y, del mismo modo, que se deben atender las demandas policiales, se deben garantizar los salarios de los trabajadores de la salud, de la educación y de todas las tareas del Estado que, debe dejar de ser un sobredimensionado botín político electoral para brindar la administración y los servicios públicos necesarios para la organización social con vistas al bien común.
Para que se estabilice la gobernabilidad en el territorio nacional los ajustes no pueden ser para los trabajadores, el gasto público no se puede recortar sobre las mayorías que, además, sostienen el mercado interno. Tampoco se puede ir a la alternativa irresponsable de seguir incrementando el endeudamiento externo para crear una falsa percepción de buen gobierno. Son los servicios de la deuda ilegítima y el descontrolado extractivismo son las “mangueras que chorrean hacia afuera”, hacia el exterior, lo cual, sumado a los subsidios a las grandes empresas de servicio, al gasto ineficiente unido a la corrupción son los que vienen vaciado al país pero esto no debe continuar ni se sostiene.
Luego de treinta años de democracia formal queda claro que el pueblo no gobierna y, peor aún, que se ha debilitado la participación ciudadana, única garantía de los derechos sociales. Ante esta situación, Proyecto Sur consciente de sus responsabilidades y de la difícil situación que atraviesa el país, hace un llamamiento a la paz social, pero también al compromiso cívico apoyando a este gobierno para que cumpla hasta el final de su mandato y con sus deberes con el pueblo argentino que no se lograrán sino es por el camino de alcanzar la definitiva independencia nacional.
Hugo Rivas
Proyecto Sur Entre Ríos
