Ante el vacío de un espacio alternativo a lo que hoy representa el kirchnerismo -tanto a nivel nacional como provincial-, “sigue pendiente la tarea de construir una oposición que exprese la voluntad de superar la etapa kirchnerista y abrir un proceso de amplia participación de todos los sectores populares”, afirmó a AIM el líder de Proyecto Sur-Nueva Izquierda (PY-NI), Darío Olivera.
En diálogo con esta Agencia, Olivera señaló que “hay dos lugares comunes que se repiten en cualquier charla o debate político que reúna o dos o más ciudadanos críticos de las políticas nacionales y provinciales. La primera es que no existe oposición, pero asimismo, debería decirse que no existe oposición, en tanto fuerza política organizada. Es decir, entre las personas que no concurrieron a votar, votaron en blanco o a una propuesta diferente de la del FPV constituyen una mayoría de ciudadanos”.
El dirigente reflexionó que a pesar de que el gobierno en muchos de sus discursos, “pretende unificarlos llamándolos la ‘OPO’, lo cierto es que ese conglomerado de fuerzas políticas y sectores sociales, están muy lejos de constituir un bloque homogéneo con ideas y opiniones que los identifiquen. A tal punto ocurre así que en el reciente debate y votación en el Senado por la expropiación de la empresa Ciccone, los dos senadores del Partido Nuevo-FAP de Córdoba: Luis Juez y Norma Morandini, votaron de manera diferente”.
Para Olivera, “esto evidencia que esta dispersión ocurre, no sólo entre las distintas fuerzas que componen el arco opositor, sino también al interior de cada una de estas fuerzas. También la UCR se dividió al momento de votar la expropiación de YPF”.
Para el ex candidato a gobernador de Entre Ríos por PS, el otro elemento que aparece recurrentemente, en algunos casos para justificar la adhesión al partido gobernante o al menos el voto coyuntural al mismo, es que “la oposición” es un retorno a los 90 y se ubica a esto como un peligro que es necesario eludir a cualquier precio. “Por supuesto que esto tiene algo de cierto y algo del ‘relato’ que caracteriza al gobierno kirchnerista. Si tomamos como ejemplos a las propuestas de (Mauricio) Macri o de (Eduardo) Duhalde, indudablemente que nos proponen claramente volver a lo más salvaje del neoliberalismo noventista”.
Olivera recordó que “olvidan decir que un altísimo porcentaje de los integrantes de las primeras líneas de funcionarios y cuadros del FPV aportaron, en funciones de responsabilidad, tanto al menemismo como a la Alianza. Pero además, el modelo extractivista exportador que lleva adelante el kirchnerismo, basado en la minería, el petróleo y los agronegocios tienen su origen en los 90 y continúan hasta ahora”.
Para el dirigente de Proyecto Sur, “no es casual que la propia presidenta, Cristina Fernández, con motivo del acto en la Bolsa de Comercio donde anunció el pago de la última cuota del Boden les dijo claramente a los empresarios que ‘nunca han ganado tanta plata como con este gobierno’. Es decir que la mayoría de los planes sociales y beneficios que se han otorgado a distintos sectores se ha hecho apelando a los fondos del propio estado, vía Anses en muchos casos, pero no han afectado mayormente a los dueños del capital”.
Construir una alternativa progresista
Ante ese vacío de un espacio alternativo a lo que hoy representa el kirchnerismo tanto a nivel nacional como provincial, Olivera opinó que “sigue pendiente la tarea de construir una oposición que exprese la voluntad de superar la etapa kirchnerista y abrir un proceso de amplia participación de todos los sectores populares”.
Más adelante consideró que “nuestra provincia tiene un sinnúmero de problemas que generan reacciones de las fuerzas políticas y sociales: reclamos salariales de docentes y estatales, defensa del Delta, normalización de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), ataques a la libertad de prensa y a periodistas, rechazo al fracking y al uso indiscriminado de agrotóxicos, por citar algunos. Por lo general, ante cada uno de estos problemas se constituyen agrupamientos transitorios con objetivos específicos ligados a la problemática en debate y por lo general son casi siempre los mismos sectores que se agrupan en torno a estos hechos”.
Sin embargo aclaró que “a la par que se constituyen estos agrupamientos, desde el gobierno se realiza una ardua tarea para dividir, fraccionar y cooptar a algunos de estos sectores”, por lo que recomendó “comenzar a establecer compromisos más sólidos, menos coyunturales, que permita superar la debilidad del fraccionamiento y la dispersión”.
Para Olivera, “es hora de comenzar a darle un carácter más permanente, programático y organizado a estos reagrupamientos. Mostrar que es posible construir una oposición que no signifique un retroceso a los años 90 y que no sea solo una expresión testimonial, sino una propuesta capaz de disputar el gobierno en el 2015”.
Y afirmó que “es responsabilidad de la dirigencia política considerada progresista hacer todos los esfuerzos para concretar esta posibilidad, como así también es responsabilidad del conjunto de la sociedad que aspira a un cambio a apostar fuertemente por una alternativa de este tipo”.
