Por la mañana, participó de las actividades realizadas en
Consultado sobre la técnica de fractura hidraulica expresó
que la
extracción de gas y petróleo no convencional provoca como nunca la
contaminación del agua subterránea y superficial, la utilización abusiva del agua potable para inyectar en
los pozos, la introducción de peligrosos químicos a niveles desconocidos hasta el
presente, y la provocación de enfermedades graves. La contaminación de
las aguas que genera la extracción de gas y crudos de los shales es
apabullante, y no es que los efectos se sufrirán dentro de 20 ó 30 años. Ellos,
según las condiciones de la explotación y el sistema hídrico
subterráneo/superficial operado, son muy inmediatos.
Asimismo expresó que poco
se informa de algunos hechos y otros males: Francia hizo entrar en moratoria la
aplicación de la extracción no convencional, la Unión Europea no la
aprueba, y en Inglaterra ha comenzado la preocupación por los efectos de la
práctica consentida, porque se ha comprobado, según el diario conservador The
Economist, que la explotación frack ha provocado cincuenta pequeños
temblores de tierra en Lancashire. Está demostrada la acción destructiva tanto
de la aplicación de cantidades enormes de agua (que dejan a poblaciones enteras
sin ella) y la inyección de productos químicos (varias centenas), muchos de
ellos gravísimos para la vida humana y natural, que superan ampliamente los
efectos de la explotación convencional sin ácidos.
Proyecto Sur Paraná